jueves, 8 de noviembre de 2012

El valor de las ideas



Ayer tuve un nuevo entrenamiento con la Selección Madrileña Femenina Sub-23, parece que este proyecto de formación y desarrollo del deporte por parte de la federación me activa la mente y me plantea una serie de reflexiones que me ayudan a escribir en el blog. A su finalización tuve una charla, quizás aún en un tono demasiado serio para jugadoras tan jóvenes y eso me hizo pensar en como se transmite el valor de una idea.

Como bien les comenté a mis jugadoras, el hecho de ser llamadas a estas convocatorias debería ser un privilegio y un motivo de orgullo, creo que aún hoy, después de un mes desde el arranque muchas no son  conscientes del trabajo invertido por la Federación de Madrid y los entrenadores en este proyecto. Realmente el punto de partida nace en el desarrollo y mejora de las aptitudes, de manera que al formarse individualmente como jugadoras suba el nivel del rugby femenino ante la dispersión tan amplia de clubes que repercutirá en una mejora más que sustancial de nuestro deporte.

Como tal, una selección requiere una intensidad y una actitud que poco se debería parecer a lo que trabajamos semanalmente con nuestros clubes, ya que es la exigencia individual ante un colectivo tan amplio y disperso la que va a marcar el listón. Es por ello que las transmitía el no poder estar charlando y opinando durante las dos horas de nuestro entrenamiento, claro que tiene que haber sonrisas y buen ambiente (esto no es un régimen militar) pero tampoco se debería confundir con llevarlo al chiste fácil y el cachondeo exagerado, teniendo por meta encontrar un equilibrio que ayude a crecer. 

En una rama tan poco "explotada" como la femenina es complicado que la gente entienda la necesidad de una mayor inversión, no solo económica sino de tiempo, para un futuro prometedor. Lamentaba para mis adentros que estos proyectos no estén generalizados a nivel nacional lo cual sería más que beneficioso para nuestras deportistas y nos ayudaría a recortar la distancia que últimamente se ha visto aumentada de nuestro nivel sobre los vecinos europeos. 

Hablando con las jugadoras por separado mi mente se enriquece y muchas veces ayuda a que toda esa idea que intentas plasmar en los entrenamientos y transmitir mediante valores vaya cogiendo una forma más absorbible. Una frase que me ha dejado marcado fue cuando una de las chicas me dijo "si viera que puedo llegar más alto me plantearía cambiar de club para no quedarme estancada", ¿qué trabajo estamos haciendo los formadores? ¿Cuáles son nuestras ideas? No nos damos cuenta de que en la diversificación está el desarrollo y el progreso, ¿de qué sirve que las mejores o más capacitadas se concentren en los mismos clubes? ¿Dónde está la competición entonces? ¿Y el reflejo para que el resto de jugadoras de un equipo de menor nivel mejore? Desgraciadamente todo empieza a quedar reducido a nombres y eso no es un valor, ni mucho menos una idea.

La idea reside en la unidad, en la generosidad, en crecer uno mismo haciendo crecer a los que nos rodean, a mayor o menor velocidad, de esta forma se puede llegar a un nivel ya no sólo de competitividad dentro de un colectivo, sino de de competición a una escala mucho mayor. Pero claro, para ello todos los que formamos parte del mundo de la formación y el desarrollo deberíamos estar unidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario