Muchas veces cuando se trabaja con bloques grandes de jugadores a los que tienes que transmitirles unos valores que ayuden al trabajo grupal te encuentras con ciertas actitudes repartidas que suponen trabas para el desarrollo exitoso de la actividad. Este tipo de problemas te lo encuentras desde la dimensión de un club, donde el daño aunque puede ser grave es más localizable, como cuando trabajas a nivel de selección, donde los daños se ven focalizados desde muchos puntos por la diversificación de los miembros.
Cuando trabajas en tecnificiación es importante localizar bien las actitudes y ver cuales son realmente perjudiciales para el desarrollo del entrenamiento, en ese caso lo mejor es una vez acabada la sesión comentar con el individuo en cuestión los hechos y ver cual es el origen de esa actitud. Muchas veces los problemas personales y el estado de animo influyen, especialmente en función de la edad y sexo del jugador.
Los entrenadores no somos psicólogos pero no viene mal tener un poco de mano para tratar los problemas de los individuos que conforman nuestras plantillas, conocer a tus jugadores te da un conocimiento mayor de tu equipo, lo cual no conlleva una implicación mayor con todos y cada uno de ellos. Debemos ser buenos oyentes y grandes comunicadores, y saber adaptarnos a nuestro equipo para llevar nuestras metas a buen puerto.
Como entrenador, personalmente yo me enfrento a este reto a diario, desde el momento que preparo una convocatoria, pasando por la comunicación con mi cuerpo técnico para la conformación de cada sesión y el entrenamiento en sí, para llegar al postentrenamiento y el riguroso análisis. Ninguna etapa es menos importante, ya que cuando la convocatoria es relativamente "abierta" para ir poco a poco cerrándola tienes que ir conociendo a todos y cada uno de los individuos y trabajar la comunicación y grupos dentro del entrenamiento para que en el análisis posterior las sensaciones sean siempre en su mayor parte positivas.
Si conoces tu equipo y sabes encajar las actitudes de los individuos la calidad e intensidad del entrenamiento será, no solo la más adecuada, la más satisfactoria.