jueves, 25 de octubre de 2012

Encajando las actitudes

Muchas veces cuando se trabaja con bloques grandes de jugadores a los que tienes que transmitirles unos valores que ayuden al trabajo grupal te encuentras con ciertas actitudes repartidas que suponen trabas para el desarrollo exitoso de la actividad. Este tipo de problemas te lo encuentras desde la dimensión de un club, donde el daño aunque puede ser grave es más localizable, como cuando trabajas a nivel de selección, donde los daños se ven focalizados desde muchos puntos por la diversificación de los miembros.

Cuando trabajas en tecnificiación es importante localizar bien las actitudes y ver cuales son realmente perjudiciales para el desarrollo del entrenamiento, en ese caso lo mejor es una vez acabada la sesión comentar con el individuo en cuestión los hechos y ver cual es el origen de esa actitud. Muchas veces los problemas personales y el estado de animo influyen, especialmente en función de la edad y sexo del jugador.

Los entrenadores no somos psicólogos pero no viene mal tener un poco de mano para tratar los problemas de los individuos que conforman nuestras plantillas, conocer a tus jugadores te da un conocimiento mayor de tu equipo, lo cual no conlleva una implicación mayor con todos y cada uno de ellos. Debemos ser buenos oyentes y grandes comunicadores, y saber adaptarnos a nuestro equipo para llevar nuestras metas a buen puerto.

Como entrenador, personalmente yo me enfrento a este reto a diario, desde el momento que preparo una convocatoria, pasando por la comunicación con mi cuerpo técnico para la conformación de cada sesión y el entrenamiento en sí, para llegar al postentrenamiento y el riguroso análisis. Ninguna etapa es menos importante, ya que cuando la convocatoria es relativamente "abierta" para ir poco a poco cerrándola tienes que ir conociendo a todos y cada uno de los individuos y trabajar la comunicación y grupos dentro del entrenamiento para que en el análisis posterior las sensaciones sean siempre en su mayor parte positivas.

Si conoces tu equipo y sabes encajar las actitudes de los individuos la calidad e intensidad del entrenamiento será, no solo la más adecuada, la más satisfactoria.

jueves, 18 de octubre de 2012

Arrancando con buen pie

Ayer comenzaba en Madrid una segunda temporada con el proyecto sub-23 femenino de la selección madrileña, una idea que comenzó a fraguarse a través de dos buenos compañeros de profesión, hermanos entre ellos y amigos míos de los cuales he tenido la oportunidad de aprender y aún hoy en día seguir aprendiendo.

Este año cambiaba un poco el panorama ya que el desarrollo de este proyecto había sido bien acogido por la asamblea de la FRM y por tanto tenía más dedicación, a parte me tocaba coger las riendas de su gestión con todo lo que ello implica.

Lo cierto es que nunca te haces del todo a la idea de lo que supone llevar un proyecto de tecnificación, al principio piensas que todo es muy sencillo pero realmente no es hasta que estás metido en faena cuando eres consciente de lo ambiguo que resulta. Ahora ya con una noche de descanso de por medio empiezo a analizar todo el camino recorrido hasta el inicio. Han sido meses de conversaciones con la dirección técnica viendo la forma de enfocar el trabajo, a su vez muy útiles dado que le dan un sentido y una forma de dirección, también conversaciones (habladas en persona o comunicadas a través de e-mail) con delegados y entrenadores de los clubes, para finalmente elaborar una lista que cuenta actualmente con 74 jugadoras comprendidas entre 23 y 18 años.

Las semanas previas a la elaboración de la primera convocatoria opté por observar los entrenamientos de la selección absoluta, viendo a grandes entrenadores como José Antonio Barrio o Álvaro Montero trabajar con el grupo de elegidas para optar a las plazas del campeonato autonómico con la absoluta, de manera que en mi mente empezará a formarme una orientación de como trabajar con un gran grupo. Mi problema no obstante seguía siendo que mi labor no era formar un grupo sobre un estilo de juego inicialmente, sino partir de la tecnificación de la jugadora para facilitar su adaptación y desarrollo al juego colectivo.

Finalmente llegó la hora de hacer la lista, por ser la primera tuve que hacer unos pocos descartes para no saturar al cuerpo técnico, de modo que quedaron 54 jugadoras convocadas, de las que finalmente asistieron 40 al primer entrenamiento. Tuve la suerte de encontrar en Jesús Alfayate mi compañero de tecnificación ideal, trabajó conmigo durante mi año en División de Honor Femenina, y también contar con la aportación de un becario como Gonzalo Ferreras que con buena actitud para el trabajo diario y buena disposición.

Sacar conclusiones siempre es complicado, pero llegar a casa a las 22:40, cenar rápido y que el cuerpo te pida seguir trabajando en el ordenador con el proyecto si que me demuestra que hemos comenzado el trabajo con buen pie.

domingo, 14 de octubre de 2012

Malos tiempos

La verdad tenía abandonada la idea de llevar el blog ya que no sabía como orientar la visión que quería transmitir al lector, pero los hecho que me han ido sucediendo estas últimas semanas me han lanzado a ello.

Viajé este fin de semana a Ibiza para arbitrar un partido de Regional entre Ibiza CR y El Toro RC. Tuve la suerte que la federación Balear se ocupó de que se me recogiera y el club local hizo todo lo posible para hacerme sentir cómodo en una experiencia que para mi era nueva.

El presidente del club local, un gales que primero me llevo a desayunar ya que mi vuelo llegó a las 8:40 de la mañana y después hizo que su suegro me llevara al campo, y el resto de jugadores se mostraron amables, dando de lo que tenían, hasta el punto de que parecía más un pasaje de la biblia que la vida real misma.

Hasta la hora de mi partido pude pasear tranquilamente por la ciudad, mientras lo hacía pensaba en la sencillez y calma del lugar, nada que ver con lo que debe ser en verano con todo el movimiento de fiesta tras fiesta. Es curioso que un sitio que mueva cantidades desorbitadas de dinero pueda ser tan sencillo.

Sin embargo mi reflexión viene cuando a mi regreso al campo para ponerme en faena, miembros y familiares del club me entregan un programa de la temporada y veo que cobran entrada voluntaria para el día de rugby (había partido de sub-18, nacional y regional), esto me llevo a pensar que realmente subsisten con lo mínimo y que su situación es aún más complicada que la de los equipos "chicos" de la península, ya que para ellos jugar significa viajar por la fuerza entre las islas. 

El segundo impacto es cuando conversando con los diversos jugadores y directivos me explican que les han recortado todas las ayudas y que uno de sus patrocinadores les retira la subvención para comprarse un Rolls Royce... Me quedo mudo, no por el hecho de que cada uno puede hacer con su dinero lo que le viene en gana, sino porque en un sitio donde parece que todos intentan echarse una mano haya gente con tan pocos valores morales.

La realidad del Ibiza CR no dista mucho de la de otros clubes a nivel nacional, que viven con lo justo, con gente poniendo dinero de sus bolsillos para intentar mantener a flote clubes que antes o después van a desaparecer. Los tiempos que corren son complicados y la perspectiva de lo que se avecina no es mucho más prometedora. Sólo espero que no se nos olvide en los momentos difíciles los valores de humildad, generosidad y respeto de los que parte este deporte.